(55) 3480-9602 ventas@en-red.mx

Los suministros de componentes críticos para los data centers podría verse terriblemente afectado en los próximos años, debido a la escasez global de silicio y otros materiales necesarios para la creación de chips y componentes tecnológicos.

Esta escasez de materia prima está empezando a obstaculizar varios proyectos de TI empresariales a nivel mundial y podría poner en peligro la supervivencia de un sin fin de negocios.

La pandemia por Covid-19, circunstancias climatológicas adversas y la inestabilidad política han irrumpido las cadenas de suministro globales. Las sequías en Taiwán y las sanciones de Estados Unidos contra China son algunos ejemplos de ello. 

Los analistas del sector tecnológico predicen que la escasez actual de componentes para centros de datos podría durar por lo menos otros dos años. Por esta razón, han recomendado a los responsables de TI que tomen en consideración esta situación tan particular, para rediseñar o adelantar sus planes de acción, antes de que sea demasiado tarde.

Escasez de suministros, el nuevo desafío post pandemia

Hace menos de 6 meses, Computacenter, la compañía multinacional en servicios de tecnología de la información, y uno de los principales proveedores de TI en Europa, aseguró que se presentarían varios problemas en la cadena de suministro a nivel mundial, incluso habiendo superado la peor parte de la pandemia global por Covid-19

Aunque muchos de los negocios regresaron a la normalidad luego de la pandemia, la escasez de suministros en la industria se convirtió en el mayor de los desafíos del sector. Es cierto que se espera que los problemas de la cadena de suministro desparezcan en dos años; sin embargo, tomar algunas medidas preventivas podrían ahorrarle a los centros de datos varios dolores de cabeza.

La escasez de componentes críticos como los Circuitos Integrados de Administración de Energía (PMIC) podrían limitar el suministro de estos componentes para los servidores de los centros de datos. Y aunque la firma de analistas Omdia asegura que los fabricantes de servidores han tomado medidas para aumentar su inventario de componentes y limitar el impacto de los plazos de entrega prolongados, hablamos de soluciones temporales.

Malas noticias para hiperescala

De acuerdo con Omdia, los proveedores de servidores de grandes marcas como HEP, DELL y Lenovo confían en que podrán manejar esta crisis a corto plazo. Incluso se han negado a reducir sus proyecciones de ingresos anuales; pues más allá de algunos retrasos en las entregas, es posible que no se genere un importante impacto en este segmento del mercado empresarial.

Pero a largo plazo, la situación bien podría cambiar, especialmente para los proveedores de servicios en la nube a hiperescala. Esto, debido a que suelen trabajar con proveedores de marca blanca y que en su gran mayoría operan con niveles bajos de inventario. Es así, cómo se pronostica que los centros de datos hiperescala serán los que se vean mayormente afectados en comparación al resto del mercado.

Escasez de materiales, switches y espacio

Más allá de los problemas que puedan surgir con los servidores por esta falta de suministro, la infraestructura de los centro de datos requiere más que solo servidores; otros componentes y equipos también podrían verse afectados con el fallo en la cadena de suministro.

Un ejemplo de ello, es el equipo de redes. De acuerdo al informe trimestral de Dell’Oro Group para los switches Ethernet, la demanda de switches superó a la oferta en el segundo trimestre de 2021. El suministro restringido de silicio limitó la venta de estos artículos y todo indica que esta situación podría seguir en aumento.

Desafortunadamente para los centros de datos hiperescala, esto también son malas noticias. Los proveedores de marca blanca que abastecen a los hiperescala suelen ofrecer hasta el nivel 11 de integración, lo que significa que integran los servidores en un bastidor, instalan redes a nivel de bastidor y cargan el software de infraestructura; todo para entregar al cliente los racks completamente ensamblados e integrados. La falta de componentes podría ocasionar que el proceso completo, desde su ensamblaje hasta su entrega, se retrase indefinidamente.

Otro problema a considerar es la disponibilidad en espacio de colocación. Pues aunque muchas organizaciones consigan todo el hardware y los componentes que requieren para su plan de expansión de infraestructura de TI, esto no significa que contarán con el espacio necesario para instalarlo. La demanda de capacidad de metros cuadrados se ha mantenido alta, especialmente en lo que concierne a Europa, Medio Oriente y África, y los operadores de centros de datos han decidido darle prioridad a los clientes de hiperescala; esto a expensas de la disponibilidad del espacio de colocación.

La nube como solución temporal o definitiva

Una de las soluciones que más se han mencionado para evitar los problemas de la cadena de suministro, es la utilización de infraestructura basada en la nube. Ya sea como medida provisional o adelantando los planes que las organizaciones tengan para migrar sus cargas de trabajo a una nube pública en el futuro.

A este respecto, Omdia asegura que la respuesta de los CIO a la pandemia fue la aceleración del uso de la nube, de hecho, el 46% de sus encuestados tenían cargas de trabajo que se ejecutaban en algún tipo de nube, ya fuera privada, híbrida, pública o SAS. Esto demuestra que la pandemia hizo del uso de la nube algo más generalizado y establecido entre diversas compañías, razón por la que resulta más que obvio que la nube pueda volver a perfilarse como una de las mejores soluciones ante los problemas en la cadena de suministro; después de todo, muchas organizaciones ya han probado o tienen experiencia con la nube.

Al respecto, el director técnico de Uptime Institute, Chros Brown, señala que es importante tener en cuenta que la situación puede obligar a algunas organizaciones a reevaluar su huella en la nube. “A medida que los proveedores de centros de datos continúan priorizando a los clientes de hiperescala, puede resultar más difícil obtener espacio de colocación adicional, lo que podría cambiar el cálculo para determinar qué cargas de trabajo se suben a la nube”, asegura.

De la hiperconvergencia a la nube

Para las organizaciones que han adoptado una infraestructura hiperconvergente (HCI) en el centro de datos, expandirse a la nube puede ser un movimiento relativamente fácil de realizar. Esto, debido a que algunos proveedores suelen ofrecer versiones de su plataforma de software HCI que pueden implementarse en algunas nubes públicas. De esta forma son capaces de utilizar de manera eficaz los recursos de la nube como capa de infraestructura subyacente en lugar del hardware del servidor físico. Es así como la infraestructura en la nube se puede administrar desde la misma consola que los sistemas HCI en el propio centro de datos de la organización.

Otras alternativas disponibles

Para evitar posponer las actualizaciones de los centros de datos y la infraestructura de TI, lo que en última instancia podría llevar a que los proyectos de recuperación pospandémica de las organizaciones se suspendan, los CIO tienen algunas opciones a su disposición. Presentar planes de compra, hacer mayor uso de los recursos de la nube e incluso ampliar la base de proveedores, son las alternativas que más fuertemente suenan en el sector.

1. Proveedores, tus mejores aliados

Todas las organizaciones deben mirar hacia el futuro para identificar y planificar las necesidades de capacidad futuras de su negocio. Los días en que se podían tomar decisiones a corto plazo o hacer cambios en el momento, han quedado en el pasado. Los tiempos de respuesta de los proveedores ya no serán los mismos, ahora necesitan tiempo y flexibilidad para cumplir con sus demandas. Por si fuera poco, es posible que no todos los proveedores con los que los negocios han venido trabajando en el pasado, puedan ser capaces de sobrevivir a estas escasez de suministros. Considerar nuevos proveedores podría ser necesario.

2. Abastecerse con repuestos

Otra gran alternativa radica en que las empresas evalúen el inventario de repuestos junto con el de los distribuidores locales. De esta forma podrán considerar mantener una gama más amplia de equipo a la mano, para protegerse contra la escasez de repuestos y los retrasos de entregas.

Comprar más piezas y equipo de lo que las empresas necesitan actualmente a manera de repuestos, podría ser muy útil en caso de necesitarlos de manera urgente, o para actualizar o renovar los sistemas que están en servicio. Abastecerse de algunos materiales puede significar adelantar la compra de servidores y hardware que estén en riesgo de escasez, como es el caso de los switches de red. Es importante recordad que esto también puede significar pagar precios más altos en el corto o mediano plazo, pues algunos distribuidores advierten que en este 2022 se producirá un aumento de precios debido a la alta demanda y la escasa oferta de componentes.

3. Garantizar la eficiencia tecnológica

Garantizar que la infraestructura existente del centro de datos se utilice de la manera más eficiente posible, es también una acción que los responsables de TI deben asumir. De ser necesarias más horas de trabajo, inversiones en servicios de monitoreo o actualizaciones, es importante no perder de vista que al mantener una infraestructura eficiente, se puede ganar tiempo para compensar las demoras en la cadena de suministro.

4. Reciclaje de hardware

Una última opción que ha dividido opiniones, es la posibilidad de que los negocios tengan que recurrir a la compra de hardware usado (solamente como alternativa temporal), para aguantar por un determinado lapso de tiempo, mientras se resuelven los retrasos de la cadena de suministro. Aunque no es una alternativa del agrado de muchas compañías, en Estados Unidos se ha demostrado que una gran variedad de equipos de generaciones actuales y anteriores están disponibles en el mercado para entrega inmediata. Situación que podría salvarle el pellejo a varias compañías en caso de extrema emergencia.

Colaboración para reducir la afectación

Las predicciones del Uptime Institute para este 2022 apuntan a que los tiempos de entrega de ciertos equipos críticos del centro de datos, entre los que se encuentran algunos componentes de enfriamiento y los sistemas de suministro de energía ininterrumpida (UPS), aumentarán de uno a seis meses en muchas regiones.

Estos retrasos están ocurriendo debido a la escasez de piezas como semiconductores, compresores o ventiladores. Los problemas en la cadena de suministro han llevado a precios más altos para el silicio y otras materias primas como el cobre, y de la misma forma, ha subido el precio del transporte de componentes por mar y tierra.

Con el objetivo de lograr que las construcciones se vuelvan más rápidas y rentables, los operadores de centros de datos se encuentran trabajando muy estrechamente con sus proveedores clave, incluidos los contratistas generales y los proveedores de sistemas y componentes tecnológicos.

Este tipo de colaboración significa mayor involucramiento del propietario y el proveedor en la fase de diseño del data center, situación que podría garantizar que se utilicen componentes disponibles, y en su defecto, podrán comprometerse las especificaciones del diseño para adaptarse a la escasez de materiales, buscando alternativas que no retrasen el proyecto. 

De hecho, se ha demostrado que los componentes prefabricados acortan los tiempos de entrega y los costes de construcción para data centers a gran escala, siempre y cuando se utilicen múltiples unidades idénticas. Esto puede acelerar tanto la construcción, como el commisioning y la puesta en marcha.

Conclusión

La escasez de suministros es una una problemática generalizada que está afectando tanto a proveedores como a centros de datos; pero si todos los actores trabajan de forma coordinada para minimizar el impacto en la industria; entonces la afectación podría ser mínima. 

Si con la pandemia, los centros de datos encontraron la manera de seguir funcionando y dando servicio a sus clientes, ahora, bajo estas nuevas circunstancias de escasez, la industria tendrá que evaluar la situación para adaptarse y encontrar nuevas soluciones que le permitan seguir operando de manera eficiente.